domingo, 12 de febrero de 2017

La enfermera ante la mujer médico enfadada. #Relato #Ficción #Reflexión



     Hubo una vez una mujer médico que se la juró a una enfermera por negarse a ir en su fecha de parto a presentar algo en una jornada. 

    Al principio la enfermera se lo tomó a broma, no le cabía en la cabeza que se lo estuviese diciendo en serio. A medida que hablaban por teléfono se iba dando cuenta de que la crueldad del fondo y el tono amenazante de las formas iban muy en serio. 

     Educadamente expuso que no podía conducir porque no le cabía la tripa con el volante ni los pies le llegaban a los pedales, ni podía ir en trasporte público ni aguantar la jornada.

     La mujer enfadada vivía sola, no era madre ni había llevado una gestación de nueve meses a término que se supiese. Tenía importantes contactos. Los de en una larga vida dedicada a ella sola. 

     Esa mujer enfadada y médico, se tomó como una ofensa personal que una enfermera, estando de baja médica y con un tripón a punto de parir, se negara a ir a su propia presentación. 

     Desde entonces, machacar a la enfermera-mujer-madre que pensaba por sí misma fue de manera malsana una obsesión. La dañaba tanto como podía y la dejaban, incluso años después. La enfermera sabía que en varias ocasiones la situación no terminó peor para ella gracias a superiores que tuvieron que frenar a la mujer médico enfadada. Esta vez, la mujer médico enfadada consiguió su capricho.

     Podría haber hecho tanta #EnfermeríaVisible desde allí....

     

     Este relato de ficción me produce dolor por varios motivos. Por aquellas personas a las que les ocurren situaciones semejantes, por supuesto. Por aquellas mujeres que son "Lobo para el Lobo", y el peor enemigo de las propias mujeres. Pero también por la profesión enfermera, oculta tras una celosía, sumisa, y por el sistema que mantiene a personas en puestos de trabajo que no trabajan, ni son profesionales, ni son personas. 



     A veces pienso "eso no era para esa persona y con el tiempo se vio que lo otro fue mejor" esa especie de fe en el destino me daba paz. Sin embargo:

Y si esa persona sí que era para eso? 

Y si esa persona es capaz de sacar lo mejor de cada situación y por eso la segunda opción fue bien? 

Y si al final el destino no es más que lo que cada uno es capaz de hacer en cada situación del azar?

No hay comentarios:

Publicar un comentario